Edición aniversaria | Un medio de comunicación del norte cordobés que renueva su compromiso con la comunidad, la conciencia social y ambiental, y la construcción de una ciudad más resiliente y sostenible
Hay historias que explican quiénes somos. Nacen en una esquina, en un comercio, en un taller, en una institución, en una plaza o en un hogar. Cuando encuentran un espacio para ser contadas, se convierten en parte de una memoria colectiva. Hace 36 años, Revista Matices asumió esa tarea: mirar de cerca a la comunidad del norte cordobés, reconocer a sus protagonistas y narrar las transformaciones de la región.
Lo que comenzó como una pequeña publicación en blanco y negro, de apenas cuatro páginas, se convirtió con el tiempo en un medio de comunicación cercano, humano y comprometido. Un medio que acompañó el crecimiento de sus barrios, el desarrollo de sus emprendimientos, las búsquedas de sus instituciones y los sueños de generaciones enteras.
Pero cumplir 36 años no significa solamente mirar hacia atrás. También implica preguntarse para qué comunicamos hoy y qué futuro queremos ayudar a construir. Continuamos contando las historias que importan, pero lo hacemos desde una perspectiva cada vez más consciente del tiempo que vivimos: un tiempo marcado por desafíos sociales, ambientales y climáticos que requieren información, participación y compromiso cotidiano.
Escribiendo la historia con la comunidad
Desde sus primeras ediciones, Matices tuvo un propósito claro: dar voz a su comunidad. Sus páginas retrataron el pulso de los barrios, acompañaron a comerciantes y emprendedores, visibilizaron proyectos culturales y reconocieron a quienes trabajan cada día para mejorar su entorno.
“Hace 36 años nació el compromiso de contar nuestro presente: las historias de nuestra gente, los desafíos de nuestra comunidad y la identidad que nos define. Con el paso del tiempo, ese propósito se convirtió también en una mirada hacia adelante, en la convicción de que comunicar es inspirar, conectar y contribuir a construir futuro. Mantener vivo un medio independiente durante más de tres décadas ha sido un gran desafío, pero hay algo que nunca cambió: el profundo amor y compromiso con nuestra comunidad”, señala Karina Flores, directora de Revista Matices.
Ese vínculo distingue a la revista. Matices no observa la realidad desde lejos: la recorre, la escucha y la comparte. Su agenda se construye con vecinos y con quienes producen, educan, crean, organizan, cuidan y buscan soluciones.
El ambiente también empieza en casa La responsabilidad ambiental suele presentarse como una tarea enorme, reservada a los gobiernos, las empresas o las grandes organizaciones. Pero la sostenibilidad también se construye en espacios pequeños y concretos: desde el hogar, desde cada metro cuadrado, desde la forma en que usamos el agua y la energía, separamos los residuos, elegimos qué consumir, cuidamos una planta, evitamos el desperdicio o conversamos con nuestros hijos sobre el mundo que queremos dejarles.
Esta mirada es central para Matices. “Las metas climáticas de una ciudad no se alcanzan únicamente con políticas públicas o con grandes obras. También requieren comunidades informadas, hogares comprometidos y ciudadanos capaces de reconocer que sus decisiones diarias forman parte de un desafío común. La acción climática puede comenzar con un gesto sencillo, pero adquiere verdadera fuerza cuando se vuelve hábito, cuando se comparte y cuando encuentra respaldo en redes comunitarias”, explica Brigitte Hernández, Coordinadora Editorial de la revista.
Desde nuestros contenidos, la revista busca acompañar ese proceso, añade. “Promover una conciencia social y ambiental significa acercar la sostenibilidad a la vida real, sin discursos lejanos ni fórmulas imposibles. Significa hablar de economía circular, consumo responsable, reducción y separación de residuos, eficiencia energética, movilidad, biodiversidad urbana y cuidado de los espacios comunes, pero también contar quiénes están trabajando sobre esos temas y qué podemos aprender de sus experiencias”, destaca.
Sergio Santolini, director adjunto de Matices, que el principal desafío, de cara el futuro, es seguir siendo la voz del barrio. “Queremos ser siempre el eco de la voz de los vecinos, y avanzar en la construcción de ciudadanía. Nos movemos con los tiempos y sus desafíos, pero queremos mantener esa capacidad de comunicar las iniciativas de la comunidad y su compromiso con el planeta y sus recursos”, puntualiza.
Un equipo de primera Cada nueva edición de Revista Matices es el resultado del trabajo de personas que, desde diferentes áreas, comparten una misma convicción: seguir haciendo periodismo cercano, comprometido y conectado con su comunidad.
La experiencia acumulada a lo largo de estos 36 años convive hoy con nuevas ideas, miradas y formas de comunicar. Un equipo de primera que trabaja para preservar la esencia que dio origen a la revista, sin dejar de evolucionar al ritmo de los tiempos.
“Ser parte del proceso y ver cómo cada edición cobra vida es algo que sigue generando mucho orgullo. Matices tiene una identidad propia, una esencia que se percibe en cada detalle”, destaca Favio Canderello, jefe de Diagramación.
Esa identidad también se construye en el vínculo cotidiano con quienes forman parte de la vida económica y social de la comunidad. “La revista siempre ha estado cerca del comerciante, del emprendedor, del cooperativista y de cada vecino”, señala Jessica Ávila, integrante del equipo de Publicidad y Ventas.
Hoy, al celebrar 36 años de trayectoria, Revista Matices reafirma su propósito: seguir contando el presente, dando voz a quienes construyen comunidad e inspirando nuevas miradas hacia el futuro. Porque las historias no solo reflejan lo que somos. También tienen el poder de impulsar lo que podemos llegar a ser.
Por Brigitte Hernández Escalona Grupo Matices / @uncafecitoconbri



